Queridos
amigos: La vida da muchas vueltas y a veces las cosas no salen como
estaban previstas. Nos podemos encontrar de repente en el paro,
agobiados por deudas o situaciones que nos han llevado a tener serias
dificultades para cumplir con nuestros plazos de las hipotecas. Ante
todo, lo primero que hay que hacer es no deprimirse, optimismo. Las
cosas cambiarán y seguro que la tortilla se dará la vuelta. Aunque sí,
pasar malos tragos financieros puede llegar a ser angustioso.
Cuando hemos incumplido algún plazo de las hipotecas, tenemos deudas
pendientes y figuramos en el RAI, ASNEF, o cualquier índice de morosos,
nuestra relación con el banco se deteriora y pasamos a ser clientes
conflictivos. Una de las salidas que tenemos, si ello es factible, es
plantear una refinanciación de la deuda a nuestro banco o, si esto no es
posible, acudir a una Financiera. Pero, antes de eso, es absolutamente
necesario seguir los siguientes pasos si olfateamos que nos dirigimos
hacia un posible crack económico personal:
1- Sacar Números: Seamos conscientes y conozcamos
exactamente lo que debemos, por un lado, y lo que tenemos que pagar,
nuestros compromisos, en un corto plazo. Busquemos los recibos
pendientes, la hipoteca, pagos de tarjetas de crédito, préstamos
personales, etc. Sumemos los gastos de luz, coche, electricidad,
teléfono, etc., etc. Que no se nos escape nada. Luego, con tranquilidad,
escribe en un papel los gastos previstos para los próximos 6 meses, y
también tus ingresos.
2- Análisis: Si la diferencia entre tus ingresos y
pagos es notable y en números rojos, entonces tienes un problema. Si
piensas que es un problema temporal con una solución a corto plazo, lo
mejor sin dudas es acudir a algún amigo o familiar que te pueda echar
una mano. Ojo, no te engañes a ti mismo. Si sinceramente no ves
soluciones a corto plazo, abandona la idea de pedir prestado. Podría ser
que dentro de unos meses te encuentres en idéntica situación y encima
quedes como un descastado por no poder devolver el dinero a las personas
que habían confiado en ti. Si ves las cosas mal, mejor sería intentar
una refinanciación de deudas que te permitiera rebajar las cuotas de los
préstamos que pagas mes a mes a una cantidad accesible para tu economía.
3- La Reacción del Banco: Es imprescindible que
conozcas la filosofía de tu Banco y cómo va éste a reaccionar cuando
constate que no estás atendiendo a los pagos de tu hipoteca. Contactarán
contigo verbalmente durante los dos primeros recibos que devuelvas. A
partir del tercero te citarán personalmente y te avisarán de que te
encuentras fuera de juego y a punto de que se rescinda el contrato
hipotecario con los trámites subsiguientes como el paso de tu hipoteca a
la asesoría jurídica para inicio de acciones legales. Normalmente esto
no sucederá antes de seis meses. En realidad, el problema que tienen los
bancos con los préstamos fallidos es la obligación de aprovisionar los
fondos de estos créditos incobrables al Banco de España. Es decir que,
cuando el banco considera que el cobro de tu hipoteca no es factible,
después de un plazo determinado, considera la operación como fallida,
transfiere el capital pendiente de tu hipoteca al Banco de España, y
contabiliza la operación a pérdidas y ganancias. A partir de entonces
dejas de tener ninguna relación con la sucursal de tu banco y te verás
obligado a entenderte con los abogados de su asesoría jurídica,
comenzando el proceso de los temidos embargos y ejecuciones.
4-
Empatía:
Ponte en el lugar del banquero. Es interesante que
sepas que el interés del director de tu banco es cumplir sus objetivos.
Si tú fallas, él falla también. Por tanto, estará relativamente abierto
a que le propongas soluciones y las estudiará. Pero si pasa un
determinado plazo sin conclusiones a la vista, se verá obligado a
"declarar" incobrable tu hipoteca, deberá aprovisionar los fondos y tu
hipoteca pasará a sus resultados como pérdidas, independientemente de
que posteriormente realices o no su pago. A partir de ese momento pierde
el interés por ti (le has fastidiado un poco su rentabilidad), tu
expediente pasa a manos de sus abogados y fuera completamente de su
responsabilidad por lo que, aunque lo quisiera, ya no podrá echarte
ninguna mano.
5- Comunicación:
Es imprescindible que siempre exista
comunicación entre ti y tu banco. No esperes a devolver recibos o a que
te llamen a una entrevista ya que son semanas (meses) que pierdes y tu
lucha es conseguir un acuerdo antes de que aprovisionen tu hipoteca y
sea declarada fallida. Por tanto, en cuanto sospeches que te va a ser
imposible cumplir con tus obligaciones hipotecarias, no pierdas ni un
día y solicita una entrevista con el director de tu banco, incluso meses
antes de que preveas que incumplirás pagos. Llegar a acuerdos con tu
banco (aumentar el plazo de la hipoteca, pagar sólo intereses durante
algún tiempo, etc.) llevará su tiempo y el director de tu banco tendrá
que defender tu caso y pasar por toda su burocracia y controles internos
para conseguir tu refinanciación. También piensa que si no sabe nada de
ti, si no acudes a las citas, vamos que pasas de todo, eso no servirá
más que para alarmarle y acelerar el paso de tu hipoteca a fallidos.
6- Soluciones con el Banco o Caja:
Normalmente lo
primero que intentaremos con nuestro banco, o con cualquiera de la
competencia, será intentar pactar un alargamiento del plazo en años de
la hipoteca, incluso aumentando el importe de la misma para reunificarla
con otras deudas, o conseguir un período de tiempo en el que sólo
paguemos intereses sin vernos obligados a reducir el capital pendiente,
en cualquier caso con el objetivo de reducir la cuota mensual de nuestro
préstamo a una cantidad que nos sea accesible. Normalmente, si no
estamos marcados como morosos y proporcionamos ciertas garantías como
una buena nómina fija, trabajar en una gran empresa, funcionarios,
incluso avales, etc., no nos pondrán grandes trabas y tendremos
bastantes posibilidades de lograr salir airosos del trance.
7- Si no existe confianza:
Entonces lo tenemos mal. Si, por ejemplo, hemos devuelto
recibos del coche, letras, problemas con tarjetas de crédito, etc., es
posible que figuremos en algunos de los listados de morosos que manejan
los bancos. Si el director del banco no lo ve claro tenderá a no alargar
más la situación y te dirá que no te puede ayudar. En realidad piensa
que es mejor declarar hoy tu operación a pérdidas que no dentro de un
año con un montante superior. Si lleva bien su sucursal, declarar tu
operación como incobrable y aprovisionar tu hipoteca no le va a afectar
mucho sus resultados anuales. Bueno, ¿y entonces qué hacemos? La
respuesta es sencilla: Si Bancos y Cajas nos rechazan, nos vemos
obligados a acudir a las Financieras.
8-
Filosofía de las Financieras:
Las Financieras tienen como único
objetivo encontrar operaciones rentables, prestar capital y obtener
beneficios que tengan contentos a sus accionistas. Es decir, están
dispuestas a financiar cualquier proyecto siempre que el solicitante
aporte las garantías que ellos consideren necesarias. Además suelen
llegar a personalizar cada operación, con intereses y condiciones muy
variables de un sujeto a otro. Por supuesto, en el tema de las
hipotecas, saben que si acudes a ellos probablemente la operación que
les solicitas ha sido rechazada de antemano por tu banco, pero esto les
da igual. Aunque estés incluido en listados de morosos, tengas deudas
pendientes, embargos, etc., estudiarán tu caso y tu solicitud. Su
filosofía está basada en: ¿Cuánto dinero me pides? + ¿Qué riesgo corro
contigo? + ¿Qué garantías me ofreces?, es decir Capital + Riesgo /
Garantías.
9- Sin Garantías no malgastes tu tiempo:
Las
Financieras no son monjitas de la caridad precisamente. Pueden pasarte
por alto un historial de morosidad, prácticamente cualquier situación
anómala, siempre y cuando que les infundas una seguridad de cobro y
suficientes garantías que avalen el préstamo que solicites. El problema
aquí son las Garantías: Cuanto más riesgo, desde su punto de vista,
conlleve la operación, más avales o garantías te serán solicitados.
10- Tu Solicitud a una Financiera:
Sé sincero y no
mientas. Tu solicitud será estudiada y se te hará un estudio exhaustivo
de tu vida laboral, de tu historial financiero, por lo que cualquier
deuda, hasta los pufillos, que hayas cometido y que incluso ya ni
recuerdes saldrá a la luz. Si averiguan algo que tú no les hayas
comunicado serás eliminado automáticamente del proceso sin más
explicación. Por tanto, habla sin complejos, explica tu situación, lo
que necesitas, plazos, cuotas, etc. Haz valer tus puntos favorables,
nóminas, garantías, avales, etc. No te cortes y deja claro desde el
principio tu solicitud.
11- ¿Es recomendable acudir a una Financiera?:
Sí, si
tienes la negativa de bancos o cajas pero dispones de garantías
suficientes. El tema es garantía, garantía y más garantías. Por ejemplo,
disponiendo de algún buen aval como amigos o familiares propietarios de
un piso, etc. Y, por supuesto, que estés plenamente convencido y tengas
la seguridad de que podrás hacer frente a los pagos comprometidos.
12- Financieras para Mejorar Préstamos:
Por último, sin
necesidad de tener problemas financieros, se puede consultar libremente cualquier estudio de reunificación de deudas o solicitud de
hipotecas. Si tenemos limpio el historial financiero y estamos libres de
deudas, con antigüedad en el empleo y buena nómina, podemos conseguir
mejorar las condiciones que nos ofrecen bancos y cajas, por ejemplo
incluso conseguir una hipoteca de Euribor + 0%. Si las Financieras lo
ven claro (Riesgo = 0% y Garantías = 100%) pueden llegar a mejorar sin
problemas las mejores ofertas que nos ofrezcan las entidades bancarias.
Mi consejo final:
En el trato con las financieras
tengamos siempre claros los conceptos de qué garantías aportar y la
absoluta seguridad de que podremos hacer frente a los pagos
comprometidos. De nada nos sirve "alargar" una situación para acabar
inmersos en un crack, y desde luego que nos costará mucho más caro
cuanto más grande hagamos la bola de nieve.
Dr. Risco
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